«Nuestra iglesia está ampliamente comprometida con la movilidad humana y un signo de ello es este evento», aseguró Monseñor Julio Parrilla, obispo de Loja y presidente de la Pastoral Social Cáritas  Ecuador, en su mensaje de bienvenida con motivo del acto inaugural del II Encuentro Jurídico Trinacional: «Situación de la movilidad humana en España, Bolivia y Ecuador».

El encuentro, que reúne a miembros de la Red Jurídica de los 3 países citados,  se desarrolla en el marco del Convenio “Migración, desarrollo y fortalecimiento de capacidades para el desarrollo social y productivo” que cuenta con el financiamiento de la AECID. La finalidad del proyecto es contribuir al mejoramiento de las aptitudes y capacidades de las personas en movilidad y mejorar los servicios de acogida, a través de procesos de formación, de promoción de la participación ciudadana y de atención directa en los campos socio-jurídico y psicosocial.

La Red Jurídica Trinacional tuvo su primer encuentro en noviembre del 2011,  conformándose como un espacio de las Cáritas que busca mejorar la atención legal que ya se está prestando, y dinamizar la incidencia política en todo lo relativo a la movilidad humana de los países involucrados.

Organizado por la Pastoral Social Cáritas Ecuador con la colaboración de la Universidad Técnica Particular de Loja, el II Encuentro Trinacional de movilidad humana, fue inaugurado por el Doctor José Barbosa Corbacho, rector canciller de la Universidad Técnica Particular de Loja, quien hizo una importante reflexión sobre el sentido y valor del derecho y de las leyes en la convivencia social.

«¿Qué ha pasado con la justicia? El derecho en gran parte no sirve para la justicia sino para intereses particulares», dijo. «Hace falta un derecho que no determine el bien en la letra escrita, sino en nuestra figura como persona, como hija de Dios». «La sociedad nos invita a la individualidad, a ejercer una libertad con la cual  no se rinde cuentas a nadie… La responsabilidad personal la hemos traspasado a las leyes, a la justicia». «Si no nos responsabilizamos por nuestros vecinos, menos aún nos vamos a responsabilizar por un extranjero».

Por su parte, Monseñor Parrilla planteó que no solo hay que mirar las consecuencias pasadas de la movilidad humana sino también las presentes. «El retorno se vuelve una situación de invisibilidad. Las cifras están ahí, pero las personas regresan después de la crisis hipotecaria, de haber gastado sus ahorros…» Subrayó así  que «los intereses de los países receptores son los que marcan el camino migratorio». Denunció legislaciones limitantes que responden a los intereses geopolíticos y económicos, con el maniqueismo de los derechos individuales y nacionales.

Promulgó el valor de una caridad orgánica. «La caridad es una realidad individual pero también es plural, colectiva e integradora. De esta forma, adquiere una dimensión política. Toda persona, todo colectivo social, político tiene derecho a ejercer la caridad orgánicamente, iluminados por la ética». «La doctrina social de la Iglesia defiende el bien común, frente a los intereses de ciertos países y los intereses económicos.  El bien común debe estar por encima de todo,» dijo.

Finalmente el presidente de Cáritas Ecuador animó a que el trabajo que convoca este encuentro «no sea solo técnico sino humanista y cristiano.» «El proyecto convoca a varios países con situaciones diferentes y con legislaciones diferentes, pero que persiguen valores comunes… Nuestra iglesia está ampliamente comprometida con la movilidad humana y seguiremos empeñados en dar respuestas a las necesidades actuales.»

El encuentro jurídico se realiza en la sede de la UTPL en Loja, y se prolongará desde hoy martes, 10 de abril, hasta el jueves 12. Durante esta primera jornada se celebra el Foro de Movilidad Humana, abordando tres temáticas: Inmigración y Refugio, Retorno, y  Trata de personas.

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