Tras los pasos de las misiones en la Región Amazónica

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P. Rivadeneira bendice al pueblo a la rivera del Río Bobonaza

Es importante volver a retomar las raíces y mostrar la historia  de lo que fue la incursión de la misión en la región. El trabajo se centrara en lo seis vicariatos, quienes serán los encargados de detallar  la presencia y el papel que han jugado cada una de las misiones que se asentaron en: Napo, Pastaza, Sucumbíos, Morona Santiago, Zamora Chinchipe y Orellana.

El primer paso se ha dado, se contactó a los Vicariatos y se logró el acercamiento a las comunidades para socializar el trabajo que se  desarrollará en los próximos ocho meses. Así mismo también se organizó la recopilación de información que se va a obtener durante  la investigación.

En una primera visita a la zona y durante el recorrido, se puede apreciar  que la tarea que ha desarrollado la misión con sus Vicariatos ha sido centrar la labor  en modelos de salud y educación. Se puede valorar un proceso organizativo en las comunidades indígenas donde hay un acompañamiento de formación y empoderamiento de los procesos.

El material recopilado en audio, imagen y texto será plasmado en productos comunicacionales que servirá como fuente de información y difusión para las comunidades asentadas en la Región Amazónica.

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Fray Sadoc Valladares - Catequesis con los niños en Sarayaku

Monseñor Rafael Cob, Vicario Apostólico de Puyo, detalla sobre la presencia de primeras misiones que se asentaron en territorio Amazónico.

Recorriendo los caminos de las misiones que se asentaron en la Amazonía, conozcamos la historia del Vicariato Apostólico de Napo.

Fue creado en 1871 y confiando a los padres jesuitas, ellos permanecieron hasta 1885 cuando fueron expulsados del Ecuador en el tiempo del expresidente Eloy Alfaro.

Desde esa fecha la presencia de sacerdotes en la región amazónica era esporádica, de vez en cuando un clérigo de la Arquidiócesis de Quito, visitaba algunos poblados y administraba los sacramentos más urgentes, cuenta el padre Ernesto Villacrés, Vicario de Educación del Vicariato Apostólico de Napo.

En mayo de 1922 el Santo Padre, ve conveniente enviar una congregación con experiencia misionera a Napo por lo que el 24 de mayo de ese año, los padre Josefinos de Murialdo llegaron a Guayaquil y se alojaron en el convento de los padres Mercedarios, con el fin de aclimatarse y aprender el idioma.

Los sacerdotes josefinos llegaron a Puerto Napo en agosto de 1922, guiados por Ignacio Rivadeneira, joven oriundo del lugar que los llevo por la vía: Ambato-Baños- Puyo, menciona el Padre Ernesto, quien destaca que los caminos para esa época no eran transitables como ahora, por lo que tuvieron que sortear muchos obstáculos, atravesar senderos y abriendo paso por la selva para llegar a su destino.

Dejemos que el P. Ernesto Villacrés nos relate la travesía de los primeros misioneros que llegaron a Napo.

El Padre Ernesto, al tiempo de contar las dificultades que atravesaron en la época, recuerda que el Vicariato de Napo comprendía lo que hoy es Sucumbíos, Orellana y parte de la provincia de Pastaza con Santa Clara y  Arajuno

Otra de las congregaciones misioneras que se instalaron en la región, fue el de las hermanas Doroteas de Italia que desempeñaron varias tareas como el de administrar los sacramentos y auxiliar en medicina para contrarrestar la malaria, dice el P. Ernesto Villacrés.

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