El papa Francisco ha tomado el título de su Encíclica de El cántico de las criaturas, o Cántico del hermano Sol (1224-1225), escrito por San Francisco de Asís. La principal intención del Papa al escribirla es abordar un problema urgente: la conservación de la vida en la Tierra y la permanencia del ser humano en la obra de la Creación.

Escrita en castellano y publicada también en francés, inglés e italiano, la Encíclica de Francisco está dividida en seis capítulos y cubre 187 páginas. Centrada en los problemas ecológicos que vive el planeta, el flamante documento papal está marcado por una óptica especial: el Santo Padre establece una relación directa entre la pobreza y la vulnerabilidad de la Tierra.

Sin rodeos, Francisco afirma que la crisis ambiental que hoy sufrimos deriva de una crisis espiritual, ética y cultural propia de la modernidad, y lo primero que nos pide a todas y todos (no solamente al pueblo católico) es emprender una “valiente revolución cultural”. Criticando duramente a los “poderes económicos”, el Papa nos pide dejar atrás el actual sistema consumista, y es toda la humanidad la que tiene que cambiar drásticamente su comportamiento. El Obispo de Roma insiste: “Este modelo de vida es insostenible desde diversos puntos de vista”.

La nueva Encíclica no es sólo una profunda reflexión verde: en la medida en que todo el planeta está conectado, Francisco critica y rechaza el actual paradigma económico y el poder derivado de la tecnocracia. Para el Papa, hay otros modelos menos dañinos para asumir la economía y el progreso. Ha llegado la hora de emprender debates honestos y sinceros para enfrentar un desastre de graves consecuencias para el ser humano. Ya lo había dicho antes Su Santidad: la cultura del descarte está acabando con la vida en la Tierra.

Lo social está en el centro de sus preocupaciones: “Hoy no podemos dejar de reconocer que un verdadero planteo ecológico se convierte siempre en planteo social, que debe integrar la justicia en las discusiones sobre el ambiente, para escuchar tanto el clamor de la tierra como el clamor de los pobres. El deterioro del ambiente y de la sociedad afectan de un modo especial a los más débiles del planeta“. Haciendo referencia al desperdicio de alimentos (un tercio de ellos son literalmente botados a la basura), Francisco dice: “El alimento que se deshecha es como si se robara de la mesa del pobre”.

Abordando el tema de la contaminación, el Papa alza su voz de denuncia: “Nunca hemos maltratado y lastimado nuestra casa común como en los últimos dos siglos”. “Nadie pretende volver a la época de las cavernas, pero sí es indispensable aminorar la marcha para mirar la realidad de otra manera, recoger los avances positivos y sostenibles y, a la vez, recuperar los valores y los grandes fines arrasados por un desenfreno megalómano”.

“La tierra, nuestra casa, parece convertirse cada vez más en un inmenso depósito de porquería” advierte el Papa, refiriéndose a la contaminación del ambiente, que se refleja en un “preocupante calentamiento del sistema climático”.

“Se ha vuelto urgente e imperioso el desarrollo de políticas para que en los próximos años la emisión de anhídrido carbónico y de otros gases altamente contaminantes sea reducida drásticamente”. Francisco llama a que empleemos fuentes de energía limpias y renovables

En uno de los capítulos de Laudato Si, Su Santidad se refiere a la Amazonía y a la cuenca fluvial del Congo, considerándolos como “grandes pulmones del planeta” (…) “No se pueden ignorar los enormes intereses económicos internacionales que, bajo pretexto de cuidarlos, pueden atentar contra las soberanías nacionales”. “De hecho, existen propuestas de internacionalización de la Amazonia que sólo sirven a los intereses económicos de las corporaciones trasnacionales”, haciendo referencia directa al Documento de Aparecida, publicado en mayo de 2007.

Es tan trascendental esta Encíclica, que es imposible abordarla en una sola nota. Para la Pastoral Social Cáritas Ecuador y para la Red Eclesial Pan Amazónica (REPAM), Laudato Si es ya una luz verde y humana para continuar caminando en pro de la vida y de los pobres de nuestro Ecuador.

Por esta razón, iremos analizando detenidamente cada componente esencial de este esperado mensaje de Francisco. Pronto estará él con nosotros y será importante tener muy claro el alcance ecológico, social y cristiano de su Encíclica. Creemos que la mejor manera de prepararnos para su visita es ir recorriendo las páginas de su Encíclica y alistarnos para decir !SÍ! a su llamado.


Descarga la Encíclica aquí.


Imagen vía lanacion.com.ar.

  1. 18/06/2015

    Muy buen articulo, alfonso hace un buen resumen de la enciclica que lo induce o genera el intetes por conocer directamente su contenido porque es un gran paso de parte del obispo de roma de unirse a los muchos movimientos que tratan de salvar el planets

  2. 18/06/2015

    Muy buen artículo

  3. El Papa Francisco practica lo que predica. Es un Papa que le da confianza a quienes creemos en Dios y a quienes nos duele la crisis de los hombres que manejan la Iglesia.

  4. Impecable y diáfana redacción la del autor. Por otro lado, ¿no está un par de décadas tarde esta pronunciación oficial? Esto es pura retórica: “Ha llegado la hora de emprender debates honestos y sinceros para enfrentar un desastre de graves consecuencias para el ser humano.”

  5. Escuchemos al Papa ya es hora de cambiar si queremos seguir adelante.

  6. Excelente artículo, hay mucho que aprender del Papa pero sobretodo practicarlo!!’

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