Nosotros

Foto Maradiaga Parrilla

Cardenal Rodriguez Maradiaga y Monseñor Parrilla

Pastoral Social Cáritas Ecuador es la confederación de Caritas diocesanas del país, encargada de fortalecer y desarrollar la acción social  y el compromiso en favor de la justicia de las comunidades cristianas en Ecuador.  Queremos promover la acción caritativa y social de los creyentes, sin olvidar la capacitación entre los laicos de un sólido compromiso político, capaz de contribuir significativamente a la construcción de un Ecuador renovado.

Buscamos:

  • Un mayor reconocimiento de la dignidad y los derechos de cada persona hijo(a) de Dios.
  • Una mejor distribución de los bienes, patrimonio de todos, que permita el acceso de todas las personas a los bienes básicos necesarios para desarrollarse y tener una vida digna.
  • Una mayor unidad y fraternidad de todos los que vivimos en Ecuador.
  • Una mejor atención y promoción de los más pobres.
  • Un mayor respeto y cuidado de la naturaleza, conservada para futuras generaciones.

La identidad de nuestra organización deriva del propio ser y misión de la comunidad cristiana: “La naturaleza íntima de la Iglesia se expresa en una triple tarea: anuncio de la Palabra (kerigma), celebración de los sacramentos (leiturgia) y servicio de la caridad (diakonia). Para la Iglesia, la misión social no es una actividad opcional, sino que pertenece a su naturaleza y es manifestación irrenunciable de su propia esencia (Benedicto XVI, "Deus Caritas Est",  nº 25).

Cáritas Ecuador es parte y expresión sustancial de la Iglesia. Con su actividad contribuye a la evangelización del mundo y a la construcción del Reino de Dios. Nuestra acción la realizamos siguiendo a Jesucristo, el Buen Samaritano, que proclamó la Buena Noticia a los pobres, que siendo rico se hizo pobre para enriquecernos con su pobreza. Cáritas Ecuador encarna la dimensión samaritana de la vida de la Iglesia en este país andino.

Caritas Ecuador, en coherencia con su naturaleza y misión, ejerce la labor profética de la Iglesia en la denuncia y el anuncio esperanzado de que otro mundo es posible. Se compromete con esfuerzos y proyectos concretos para remediar sufrimientos y limitaciones claramente contrarios al Plan de Dios. Así anuncia la Buena Noticia de que la apuesta del Dios de la Vida es más fuerte que los proyectos de muerte y de opresión de este mundo.