El calentamiento global es una realidad, realidad que se piensa solo afecta al mal llamado tercer mundo: sequías, inundaciones, enfermedades, cultivos arrasados por las variaciones del clima, tierras contaminadas. Ya lo decía el papa Francisco hace algunos años cuando lanzaba su encíclica Laudato Si, “¡Lo sufren con mayor dureza los más pobres!”, palabras que ahora…

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