En el programa de radio, La Casa Grande del pasado martes 5 de mayo, entrevisté a  Mons. Adalberto Jiménez (Obispo de Aguarico). Hablamos sobre la situación actual de la Amazonía ecuatoriana en relación al derrame de crudo por el hundimiento de tierra en la Cascada San Rafael, del cantón Gonzalo Pizarro.

El hundimiento, que sucedió el 7 de abril, provocó la rotura de la tubería del SOTE y OCP. Miles de barriles de crudo se regaron sobre el Río Coca.

La Iglesia ha estado presente en esta emergencia. En esta oportunidad Mons. Jiménez comparte con nosotros el trabajo de su Vicariato en respuesta al derrame.

¿Cuál es la situación de las familias afectadas por el derrame de petróleo en la Amazonía ecuatoriana el pasado 7 de abril?

Un saludo a Cáritas Ecuador, ante la pregunta que me hace, le puedo decir que hasta ahora las familias afectadas son las que están en las riveras, contamos 20 mil familias directamente y hablaríamos de otros poblados grandes como: Lago Agrio, Sacha y Coca, sumando estaríamos hablando de más de 100 mil personas, pero directamente afectadas entre campesinos e indígenas son unas 20 mil vidas.

Señalamos esto, porque a algunas personas les puede confundir, porque son tantas familias, pues porque todos los ríos amazónicos diríamos están gravemente contaminados, y concretamente el río Napo y el río Coca donde ocurrió el derrame. El rio Coca desemboca en el Napo y por lo tanto ahora se está tomando agua potable del río Payamino que también está contaminado con metales pesados.

Entonces la situación de las familias, es que se quedaron con este derrame de petróleo ocasionado por este desastre en parte natural pero en parte también provocado, porque hay mucho trasiego y mucho movimiento de las empresas petroleras: Oleoducto de Crudos Pesados (OCP), de Petroecuador y del Gasoducto.

Se habla de más de 15 mil barriles de petróleo vertidos al río, es una verdadera barbaridad que ha dejado a estas comunidades sin agua, sin el líquido vital. Porque viven del río para bañarse, lavar la ropa y es un medio de transporte, es un daño muy grande el del río.

¿Cuál es la situación de las familias? sabemos que los ríos son su fuente de vida.

Imaginemos que nosotros al abrir el grifo de agua nos saliera petróleo, saliera todo manchado, eso paso con ellos. Están también sin alimentos, sobre todo los que viven en las riveras, están dañados y quemados los sembríos porque el río estaba alto y cuando bajo dejo esas manchas y esas manchas crean una afectación de envenenamiento de la tierra sumamente grave.

Están apareciendo enfermedades, el P. Ángel Sánchez, Javeriano, menciona que un niño que estaba bañándose en el río y para limpiarles las manchas de petróleo, le tuvieron que limpiar con gasolina, y está muy lesionada la piel. Por eso pedimos a las autoridades de Ecuador, al Presidente de la República, al ministerio de energía, que reconozcan este daño que tienen en buena parte responsabilidad y luego que atiendan a las comunidades que están muy dañadas y sobre todo a más del Covid que ya es bastante, estas comunidades amazónicas están muy golpeadas por eso pedimos una inmediata remediación y que se les atienda.

Varias organizaciones sociales, de derechos humanos y la Iglesia, presentaron una acción de protección y medidas cautelares, ¿nos puede comentar sobre esta demanda?

Hemos puesto una demanda con varias organizaciones sociales, ONGs, la Federación de Comunas Unión de Nativos de la Amazonía Ecuatoriana (FECUNAE) y nos hemos unido como iglesia concretamente el Vicariato Apostólico San Miguel de Sucumbíos, presidido por monseñor Celmo Lazzari y el Vicariato Apostólico de Aguarico, contra el Estado, contra Petroecuador y contra la empresa privada del petróleo OCP.

En primer lugar, les habíamos anunciado en varias ocasiones del peligro, esto está a la altura también de la hidroeléctrica Coca Codo Sinclair. Por lo tanto, esto ya era un peligro, era un desastre anunciado, no fue improvisado.

Es nuestra selva también, nuestra Casa Común, el peligro no ha terminado, ahora mismo están reparando nuevamente las tuberías y el desastre que se va avecinar hacia el futuro es mucho mayor, por eso, pedimos que los medios de comunicación pongan esta alerta.

Hemos puesto esta acción de protección y medidas cautelares, porque no tomaron las medidas de prevención y tampoco las de remediación. El derrame se da el día 7 de abril a las siete de la noche y hasta el día siguiente, todavía habían comunidades por donde iba a pasar el derrame no les habían comunicado, porque si hay medios y radios que les podían haber notificado.

Lo he dicho en otras entrevistas, no estamos en contra de la explotación del petróleo. El petróleo es un bien para todo el país, pero estamos en contra de esta manera depredadora, como dice el Papa Francisco. Vienen a saquear los recursos naturales, por eso pido al Ministerio del Ambiente que ponga atención a estas denuncias.

Estamos cuidando a nuestra Madre Tierra, a nuestra madre selva, por eso ponemos estas medidas cautelares. Queremos que esto no quede en el pecado de omisión, sino que lo denunciemos.

Fotografía vía agenciaecologista.info.

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