En las áreas de los ríos Cononaco y Curaray donde están los pueblos indígenas en aislamiento voluntario Tagaeri y Taromenane,  se detecta la presencia de campamentos de tala de madera y cacería ilegal que están siendo comercializados hacia el lado peruano de la frontera, así lo manifiesta, David Suárez, coordinador de la Fundación Labaka.

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