La ayuda humanitaria no se detiene en las Cáritas del país, las donaciones de alimentos y aportes económicos llegan para ser entregadas en las poblaciones azotadas por el terremoto.

Esta mañana partió desde la ciudad de Quito una caravana de camiones cargada de víveres, ropa, agua, pañales desechables, medicinas y sábanas con dirección a la provincia de Esmeraldas.

Esta vez las donaciones la recepto la Arquidiócesis de Quito en coordinación con las Cáritas de las diversas parroquias donde los voluntarios y grupos de oración han donado su tiempo para preparar los kits y contribuir con las zonas afectadas por el terremoto.

Monseñor Fausto Travéz, presidente de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana y  Arzobispo de Quito, fue el encargado de acompañar a la caravana que transportó la ayuda humanitaria.

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