«¡Sin tierra no hay vida! Nosotros luchamos por nuestro territorio, por la vida de los pueblos amazónicos y de todo el mundo» (Carlos Ajón)

Quito 03 de enero de 2023. Carlos David Ajón Noteno, con su historia y testimonio, desde la raíz que compartía junto a su familia y territorio, fue un hombre que defendió la Amazonía reconociéndola primero como su “Casa Común” y luego como fuente de todo lo bueno que viene de Dios y que le inspiró a pensar no solo en sí mismo, sino en el “Bien Común”, en el bien de todas las comunidades indígenas amazónicas.

Este joven sencillo, de alegre caminar y mirada vivaz, se sintió llamado a ser un activista amazónico, para contarle al mundo como la vida en la Amazonía está siendo invadida y exprimida por empresas extractivistas legales e ilegales. Proclamó ayuda para sus comunidades, levantó su voz, se pronunció y mostró al mundo lo que acontece en su territorio, se apropió de este camino haciendo resonar lo que su corazón sentía y vivía.

Carlos Ajón participó de la Escuela de Formación de Líderes Indígenas Ambientalistas “Achakaspi bula” del Vicariato Apostólico de Aguarico. Debido a su compromiso en aquel proceso y a que su comunidad fuera gravemente afectada por el derrame de petróleo más fuerte que hasta ahora se ha registrado en la Amazonía ecuatoriana ocurrido en abril del 2020, el Vicariato Apostólico de Aguarico y la REPAM Ecuador le propusieron iniciar un camino de incidencia internacional que le permitiera contar su historia y la de su comunidad, para mostrarle al mundo lo que sucede y acontece en su territorio, él sin dudarlo aceptó y asumió ese reto.

Así comenzó su camino de incidencia internacional, primero de formación en territorio ecuatoriano y después en la III Escuela de Derechos Humanos de la REPAM, en Manaus – Brasil en el mes de julio del 2022.

En agosto de 2022 acompañó y compartió su experiencia ante los delegados del Programa de Formación Interdisciplinaria en Derechos Humanos y Ecología Integral de Pueblos Originarios y Comunidades Campesinas de la Panamazonía de la Escuela de Derechos Humanos de la Ausjal.

En el mes de noviembre de 2022 viajó a Europa llevando la voz de los pueblos indígenas de la Amazonía ecuatoriana, especialmente al Foro de Empresas y Derechos Humanos organizado por la ONU en Ginebra. Estaba en compañía de Mons. Adalberto Jiménez, presidente de la REPAM-Ecuador y obispo del Vicariato Apostólico de Aguarico, al cual pertenecía nuestro hermano indígena kichwa.

La mañana del 7 de diciembre mientras continuaba en este viaje de incidencia y visibilización internacional, nuestro amigo, compañero indígena y defensor de los derechos humanos, falleció de manera repentina a sus 35 años de edad.

Mons. Adalberto Jiménez quién viajó con Carlos Ajón, luego de su fallecimiento escribe lo siguiente:  “Carlos Ajón antes de partir de este mundo nos ha dejado al Vicariato, a la Iglesia de la Amazonía, a la Red Eclesial Panamazónica y a todos quienes le conocimos un verdadero legado: cuidar la selva y a los pueblos amazónicos y empoderarlos para que los mismos indígenas sean los protagonistas defensores de su tierra.»

En las conferencias que Carlos nos dio en este último mes nos decía: “Yo estoy aquí para defender la Amazonía y para que ustedes nos ayuden a defenderla de tanta destrucción por causa de la contaminación, de las petroleras, mineras y madereras que lo destruyen todo…ustedes ayúdennos a defender a nuestros pueblos aborígenes, ayúdennos para que vivan nuestros pueblos indígenas”.

Hoy 03 de enero de 2023, el cuerpo de Carlos Ajón está junto a su familia en su comunidad Kichwa.  Hoy se encuentra descansando en paz, dejando a todo un pueblo amazónico agradecido de su legado, y con el compromiso de continuar con la lucha que él inició.

Ante este lamentable acontecimiento REPAM Ecuador, Cáritas Ecuador, el Vicariato Apostólico de Aguarico y toda la Iglesia ecuatoriana, estamos de luto, oramos y acompañamos a la familia de Carlos Ajón, a su esposa y a sus tres hijos, a sus padres, a sus hermanas y hermanos, a sus familiares y amigos de su comunidad kichwa.

Que la entrega de su vida sea semilla de VIDA NUEVA Y ESPERANZA y que inspire nuestro camino en la defensa de los derechos de la Amazonía y sus pueblos. Que el Dios de la Vida nos siga fortaleciendo en este propósito.

¡Hasta siempre compañero Carlos Ajón!

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