Mensaje de Mons. Walter Heras para la Cuaresma de 2017

La Iglesia es un pueblo de creyentes: es la comunidad de los que creen en Jesucristo, que ya escucharon la “buena noticia” del evangelio.

La Iglesia es santa (su santidad viene de Dios), pero es también imperfecta, es compuesta de pecadores que no siempre son fieles a la vocación de hijos de Dios.

Por esta razón cada año la comunidad se pone en camino y enfrenta el recorrido de la Cuaresma como tiempo de conversión personal y comunitaria.

La comunidad cristiana, nuestra parroquia, tiene que comunicar a todos la santidad y felicidad de Dios, por esto rechaza la mediocridad: no puede quedarse sorda al llamado a la conversión que encuentra en el Evangelio.

La Cuaresma es un tiempo privilegiado para cambiar vida y reencontrar fuerza, ánimo y esperanza nuevos; es un tiempo favorable, oportuno para acercarnos más y más al Señor.

Ayuno, limosna, oración son los medios que se nos proponen en la milenaria sabiduría de la Iglesia para convertirnos, para que nuestros corazones, mentes, y voluntades se inclinen hacia el Señor.

La campaña de Múnera es un signo de solidaridad que la Pastoral Social anima en las Jurisdicciones y a nivel Nacional.

La palabra “múnera” es latina y significa “dones-regalos”. Queremos donar algo para los pobres según las intenciones que cada Diócesis nos indicará.

En este material proponemos reflexionar cada semana el evangelio del Domingo ayudados por unas líneas de meditación y las palabras del papa Francisco. Se puede utilizar a nivel personal o, mejor, en grupo.

Aprovechemos de estas oportunidades para prepararnos a la santa Pascua.
El Señor quiere “resucitar” en nuestras vidas, hacerse encontrar “vivo” en nuestras historias.

¡Buena preparación a todos/as!

El Señor nos conceda aprovechar de este tiempo propicio para encontrarnos con Él.

Mons. Walter Heras
Obispo del Vicariato Apostólico de Zamora
Presidente de Comisión Episcopal de Pastoral Social

No hay comentarios

Agregar comentario