El Jubileo de la Misericordia fue anunciado por el papa Francisco el 13 de marzo de este año. Considerado un año santo extraordinario, será preparado por el Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización. “Es un camino que si inicia con una conversión espiritual”, nos dice el Papa.

“Será un año santo de la Misericordia, lo queremos vivir a la luz de la palabra del Señor: ‘Seamos misericordiosos como el Padre’. (…) Estoy convencido de que toda la Iglesia podrá encontrar en este Jubileo la alegría de redescubrir y hacer fecunda la misericordia de Dios, con la cual todos somos llamados a dar consuelo a cada hombre y cada mujer de nuestro tiempo. Lo confiamos a partir de ahora a la Madre de la Misericordia para que dirija a nosotros su mirada y vele en nuestro camino”.

Misericordiae Vultus, la Bula mediante la cual el Papa convoa al año jubilar, fue publicada el 11 de abril de 2015. El año de la Misericordia comenzó el día de la Inmaculada Concepción (8 de diciembre) y se extenderá hasta el 20 de noviembre de 2016, fecha en la que se celebra el Día de la Iglesia y la solemnidad de Cristo Rey.

La intención principal de este año es que el mundo cristiano viva la misericordia. Esta palabra es compuesta, y viene de los términos latinos Miseri (pobre, miserable, desdichado) y cordia, corazón. O sea que significa sentir al pobre, al desposeído, con el corazón, desde el corazón. En síntesis, la misericordia es caridad, es Cáritas, es caricia de la Madre Iglesia a su pueblo menos favorecido.

Lo que más se siente al asumir la misericordia es la gracia de haber dado, de darle algo a alguien que lo necesita. Esta gracia también es vista así por los ojos del Señor, quien nos mira con alegría al reconocernos generosos con los demás.

Para quienes hayan llegado tarde, o tengan algunos problemitas con la memoria, les recordamos aquí las 14 obras de misericordia:

Obras de misericordia corporales: 
1)      Visitar a los enfermos
2)      Dar de comer al hambriento
3)      Dar de beber al sediento
4)      Dar posada al peregrino
5)      Vestir al desnudo
6)      Visitar a los presos
7)      Enterrar a los difuntos

Obras de misericordia espirituales:
1)      Enseñar al que no sabe
2)      Dar buen consejo al que lo necesita
3)      Corregir al que se equivoca
4)      Perdonar al que nos ofende
5)      Consolar al triste
6)      Sufrir con paciencia los defectos del prójimo
7)      Rezar a Dios por los vivos y por los difuntos.

El Año de la Misericordia tendrá, como evento central, la canonización de la Madre Teresa de Calcuta, ceremonia que se llevará a cabo probablemente el 4 de septiembre del próximo año.

Ya el Papa ha abierto la Puerta Santa de la Archbasílica de San Juan de Letrán, en la Catedral de Roma. Abramos nosotras y nosotros las puertas de nuestro corazón a quienes viven dificultades de cualquier índole o están privados de lo más necesario para vivir con dignidad. Seamos generosos, sintamos al que nada tiene desde nuestro corazón y dispongamos el ánimo para ser una verdadera caricia a nuestro prójimo que sufre.

Imagen: www.youtuve.com

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