El crecimiento propuesto y la desigualdad ponen en serio riesgo la vida en el planeta. Así lo advierte Mons. Zanoni Demettino Castro, Obispo coadjutor de la arquidiócesis de Feira de Santana, Brasil, con motivo de la Conferencia de las Partes, COP20, en Lima.

La importante reunión sostenida entere los Obispos asistentes y los diplomáticos, ministros y el presidente de la COP20, deja en claro que urge una acción inmediata, antes de que sea demasiado tarde.

La preocupación de la Iglesia Católica, que asume la función de custodiar la vida en la Amazonía, es el fiel reflejo de un clamor al que se unen científicos, ecologistas y sociólogos de todo el planeta. Los 38 millones de seres humanos que habitan los más de 8 millones de kilómetros cuadrados de territorio amazónico, necesitan ser respetados, comprendidos y su entorno natural tiene que ser conservado.

La dignidad de los pueblos ancestrales que durante miles de años han sido los guardianes naturales, tiene que respetarse. La Iglesia cree firmemente en un desarrollo sustentable, que no excluya a quienes viven en el territorio más biodiverso del planeta.

“La fuerza de la Iglesia no reside en sí misma, sino que está escondida en las aguas profundas de Dios en las que ella está llamada a echar las redes”, reflexiona con profundidad el Papa Francisco. REPAM, la Red Eclesial PanAmazónica echa redes en el corazón de la selva, “fuente de vida en el corazón de la Iglesia”. Esta frase es más que un eslogan: es una consigna abarcadora que la Iglesia asume con una responsabilidad histórica. Nos sentimos custodios de la vida en general, y de la riqueza natural y humana con la que ha sido bendecido el territorio amazónico. La Iglesia entera se une en esta defensa por la vida en la floresta amazónica.

Estamos listos a defender esta Región, con la fe, con la esperanza, con la fuerza que nos da el mandato de Francisco, con el ejemplo de sus Obispos, con el ñeque  que nos da el saber que estamos construyendo un mejor futuro para toda la humanidad. Que el Señor nos acompañe en este deber ineludible y justo.

Si quieres ampliar más esta reflexión que se hace a partir de la Cumbre COP20 y conocer a fondo la posición de la Iglesia Católica, te recomendamos revisar la nota de SIGNIS-ALER.

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