fbpx

Con un sol esplendoroso, a las 9:00 de la mañana de este domingo 29 de noviembre marchamos en contra el calentamiento global del planeta. En más de 2000 ciudades de todo el mundo se realizaron marchas similares. La nuestra comenzó con la Eucaristía celebrada en el Monasterio de Santa Clara, en pleno Centro Histórico quiteño.

Terminada la Santa Misa, a las diez de la mañana más de 150 personas nos fuimos caminando hacia el Parque El Egido, marchando contra el calentamiento global, primero por la calle Venezuela, bajando por la Olmedo, para tomar la Guayaquil. En la Plaza Grande hicimos una parada de rigor, en donde recibimos el apoyo de quienes se encontraban visitando este lugar. Ya en el norte de la ciudad, nos desplazamos por la Luis Felipe Borja, pasando por el Parque de La Alameda, para luego desembocar en el Parque El Egido, a las 11:30 de la mañana, recorriéndolo de sur a norte y finalizando nuestra marcha frente al nacimiento de la Avenida  Río Amazonas.

La marcha, integrada especialmente por gente joven, fue convocada por varios colectivos, uniendo a organizaciones católicas y ambientalistas; entre ellas, citamos al Movimiento Católico Mundial por el Clima, la Familia Franciscana, Las Hijas de la Sabiduría, Dominicas de la Enseñanza, Lazos de Ecoteología, de Cáritas Ecuador.Un momento anterior a la marcha, de mucha importancia, fue la recolección de 12.000 firmas contra el calentamiento global, recogidas en todo el Ecuador, rúbricas que se unirán a otras 830.000 firmas de apoyo que presentará la Iglesia en Paris, en la Cumbre Climática COP-21. Otro hecho significativo en este día: El Vicariato de Puyo también organizó una marcha, a la que concurrieron entre 500 y 1.000 personas, en su mayoría indígenas, exigiendo el respeto a la vida en la selva amazónica.IMG_2655

En Quito, la marcha fue animada por quienes participamos en ella, cantando consignas como “La selva no se vende, la selva se quiere y se defiende”, “Vea, vea que cosa más bonita, la Iglesia organizada en defensa de la vida” o “Sin justicia para todos no hay paz para nadie”. Muchas de las pancartas que portamos en esta marcha registran citas clave tomadas de la Encíclica papal Laudato Si’, haciendo referencia a la necesidad de cuidar nuestra Casa Común y a la atención urgente que requieren los más pobres que son, sin lugar a dudas, quienes se ven más afectados por los problemas ambientales que vive el planeta.

Romina Gallegos, responsable de la Pastoral de Ecoteología, nos comenta que el objetivo fundamental de las marchas realizadas entre hoy y ayer en todo el mundo tienen como finalidad el que los gobernantes del mundo escuchen el clamor que les hace el mundo para detener el calentamiento global. La meta es comprometerse a rebajar en dos grados centígrados la temperatura global del planeta, con el fin de detener su calentamiento. Con 50 centímetros que suba el nivel del mar, podremos tener más de 3.000 millones de personas refugiadas por razones climáticas, es decir, casi media humanidad se vería obligada a abandonar las ciudades costeras.

Nuestra marcha terminó a las 12:00 del día, con una oración por la Madre Tierra. Fue denominador común de los participantes considerar que solo así, saliendo a las calles y haciendo escuchar nuestra voz de protesta y alarma, como podemos enfrentar los problemas ambientales de hoy, intentando dejar un mundo digno para las generaciones que vienen. “¡Quito Presente!” fue nuestro grito final. v

Mañana se inicia en París la COP21. Muy probablemente será la última oportunidad que tengamos los seres humanos para detener la catástrofe ambiental que estamos provocando con la emisión de gases que calientan la atmósfera y convierten a la Tierra en un inmenso horno, inhabitable para miles de especies vivas que hoy requieren de un clima propicio para continuar viviendo, incluyéndonos a nosotras y nosotros, los seres humanos. Pedimos a Dios que los gobernantes del mundo escuchen nuestro clamor y defendamos la vida en nuestra Casa Común.   IMG_2639

CategoryEcoteología
Write a comment:

*

Your email address will not be published.

Síguenos en: