fbpx

Este 12 de junio la Iglesia en Ecuador celebra el Día Nacional del Misionero ecuatoriano Ad Gentes. Desde la Pastoral Social Cáritas Ecuador, compartimos las experiencias y aprendizajes de la hermana misionera colombiana del Vicariato Apostólico de Aguarico, la religiosa franciscana Fanny Cordón, quien participó de la misión fraterna que realizo la iglesia de Aguarico en conjunto con el Concejo Ecuatoriano de Laicos de la ciudad del Coca con la parroquia de Canoa, población afectada duramente por el terremoto del 16 de abril el año pasado. Ella en el mes de marzo durante tres semanas convivio con la comunidad de esa zona, aquí su testimonio.

 “Me arriesgue y me propuse para ir  a esta misión de la cual estoy  agradecida, poder  vivir  una experiencia con un grupo de laicos y yo como una religiosa, entonces fue una riqueza grande. Esta misión nos llevó al encuentro con el otro, con el hermano, no basta las cosas materiales, a veces es necesario en la vida, nosotros poder entregar ese cariño esa confianza y como dice el papa francisco empezar a tocar las puertas, estar en esa salida constante”.

“Entonces la misión fue preparada con algunos pequeños materiales: llevamos un tríptico y esa era como nuestra presentación para poder ir tocando de puerta a puerta y presentándonos, manifestarle a la gente el deseo de hermandad no solo con cosas materiales, sino también con el afecto, la escucha y el diálogo directo con los que han sido afectados, es poderse encontrar con el rostro sufriente de Cristo y más allá de eso es poder experimentar que esa búsqueda, ese encuentro genera lazos muy fuertes y crea compromiso que una misión tiene que continuar y darle una segunda vuelta para que este trabajo sea más eficaz”.

“Como consagrada fue un experiencia muy bonita, porque el trabajo con los lacios enriquece, entonces era mi primera vez que yo trabajaba con un grupo de laicos. Con la gente que estuve en Canoa queda el compromiso pro que es necesario seguir acompañando y escuchando y como una satisfacción de que es posible ir a otros lugares y no quedarse encasillado en otras  actividades.  Ayudar a la gente me genera conciencia social y hacer un llamado al estado para que haya una respuesta más  efectiva, esa es mi experiencia misionera en la parroquia de Canoa.

Al finalizar el diálogo con la hermana Fanny se despide con el siguiente mensaje: “La misión en salida nos lleva a salir de nuestros esquemas y nos agranda el corazón, para que, para solidarizarnos con la escucha que es una necesidad que tienen en Canoa y que posee mucha gente en otros espacios y que  lo desea. Dar gracias a Dios porque a cada persona nos ha dado dones y como poner los mismos al servicio de los demás sin ningún interés, pensemos que solidarizarnos con el otro es generar hermandad”.

 

 

CategoryIglesia
Write a comment:

*

Your email address will not be published.

Síguenos en: