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Hoy, día de la Tierra, es un LLAMADO A TODA LA HUMANIDAD a defenderla, cuidarla, protegerla y a ser consientes del grave daño que le estamos causando constantemente.

En 1970 se declaró el día mundial de la tierra, con el objetivo de frenar la contaminación, así como el uso responsable de los recursos naturales. El día de la tierra es una fecha que recoge el calendario oficial de la Organización de las Naciones Unidas planteada por el senador estadounidense Gaylord Nelson.  Su objetivo era crear conciencia sobre los problemas que estaban poniendo en peligro la supervivencia del planeta: sobrepoblación, conservación de la biodiversidad o contaminación, entre otros.

Desde esa fecha hasta la actualidad, ¿qué ha pasado con el planeta tierra?, ¿qué estamos haciendo para protegerla?, ¿cómo estamos aportando para favorecer su cuidado?.

En ese sentido, conversamos con Alirio Cáceres Aguirre, Ecoteólogo y Diácono permanente de la arquidiócesis de Bogotá, quién realiza una reseña de lo que ha significado el recorrido, de más de cinco décadas, sobre la reflexión de la humanidad respecto a la relación de los seres humanos con el entorno, a propósito del día internacional de la tierra, que hoy 22 de abril se conmemora a nivel internacional.

En 1969 el senador estadounidense Gaylor Nelson, “propone para la primavera del próximo año 1970 celebrar el día de la tierra. En 1962 Rachel Carson, publica “Primavera Silenciosa”, quien hace una crítica al sistema de producción capitalista industrializado y que a través de químicos pesticidas hace que se silencien las aves, Rachel en ese entonces ya era una pionera del movimiento ambiental”.

Alirio Cáceres, menciona que, en 1970, se publica el informe denominado: Los límites del crecimiento, “por el club de Roma, donde economistas y científicos sociales plantearon una premisa que hasta hoy está vigente, no podemos propiciar un crecimiento económico infinito en un planeta que es finito. En Río de Janeiro en 1992 se celebró la cumbre de la tierra, se habló de desarrollo sostenible, de biodiversidad y como enfrentar el cambio climático”.  Recuerda también que, en 2009, surge una iniciativa del gobierno boliviano y propone que se celebre el día internacional de la Madre Tierra. Cáceres asegura que han pasado “más de 50 años y persiste la preocupación de cómo alcanzar un desarrollo sostenible, es así, que este 22 de abril día internacional de la madre tierra, tiene que ver con la pregunta de cómo alcanzar un desarrollo integral, sostenible y sustentable”.

“Tenemos un día mundial de la Madre Tierra, para nosotros como católicos significa una preocupación: cómo alcanzar un desarrollo, cómo podemos promover la paz y cómo podemos garantizar una alimentación para toda la humanidad. Es decir, es un asunto de ecología integral, como dice el Papa, de preocuparnos por la vida en este planeta, este globo azul que llamamos tierra y que finalmente es nuestra casa común”. menciona Cáceres.

“La convicción de que en el mundo todo está conectado”, es una de las frases que recoge la encíclica Laudato Sí. Alirio Cáceres, señala que es una de las ideas que más repite el papa, “todo es relación, que todo está conectado, como dice una canción en portugués que todo está interligado, el polvo del Sahara, fecunda la Amazonía llega hasta la zona andina, un virus en china pues viaja y nos contagia a todo el mundo. Somos interdependientes, pues todo esto tiene un fundamento de la ciencia en la visión general, relaciones que hay en la vida y una relación teológica”.

Celebrar el día internacional de la madre tierra, implica reconocer también todas esas interconexiones, menciona Alirio Cáceres quien destaca que “estamos en una década que Naciones Unidas propone que restauremos los ecosistemas, creo que es importante que pensemos en las cuencas hidrográficas, la Amazonía es una suma de cuencas hidrográficas, tener conciencia que la vida no está fragmentada, esta interligada y frente a ello nuestra acción tiene que ser global e integral”.

Invertir en el planeta, es el lema de la campaña de este 2022, que propone las Naciones Unidas, a que nos convoca esta expresión le preguntamos a Alirio Cáceres.

“Invertir en el planeta nos conecta a que lo ecológico tiene un fundamento económico y ambas palabras vienen del Oikos griego, que significa justamente la casa, el hogar con todas sus partes y kos griego también se origina la palabra ecumenismo, que alude a una unidad en la diversidad política y religiosa, entonces ecología, economía y ecumenismo, estos tres términos apuntan a la vida, al ambiente dentro de la casa y es muy importante de que tenemos que invertir en el planeta, pues los sistemas financieros, la lógica económica tiene que ser revisada para impulsar ese desarrollo humano integral que sea sustentable, sostenible que nos lleve a todos a la plenitud según el querer de dios”.

“Invertir en el planeta implica hacer una inversión ética, invertir en proyectos de seguridad alimentaria, en la restauración de las cuencas hidrográfica, de los ecosistemas que garantice esa promoción integral del ser humano”.

También conversamos con la catedrática de la universidad Andina Simón Bolívar, Melissa Moreano, destaca que, en este día internacional de la Tierra, se debe diferenciar quienes son los responsables de la ruina ambiental y quienes son los que sufren los impactos de la contaminación, del cambio climático, de la pérdida de hábitat y de la extinción de especies.

Durante siglos las élites globales han utilizado la naturaleza para enriquecerse, mientras degradan el planeta, enfatiza Moreano, pues una de las formas de beneficiarse ha sido con la extracción de petróleo “que algunos autores le llaman el complejo militar fósil, han contaminado el territorio, los espacios de vida de los pueblos indígenas, campesinos y pueblos afros, dejando los ecosistemas destrozados y contaminados, afectando la vida de estas comunidades locales. Todos los movimientos de resistencia a la extracción masiva de petróleo, a la deforestación de manglar, de bosques, a la pérdida de páramos en favor de la minería, todas esas luchas territoriales en defensa de los espacios de vida, son aportes significativos para el planeta”.

Al referirse al lema de la campaña, invertir en el planeta, Melissa Moreano, enfatiza que sería bueno que se “remita al pago de la deuda ecológica, pensar en una compensación desde las ciudades hacia la población de las zonas rurales, quienes son los que conservan los ecosistemas para que nosotros podamos tener; agua, energía, alimentos y aire limpio”.

Al finalizar, Melissa recuerda que los temas ambientales y ecológicos son profundamente sociales “y que no podemos tener un ambiente y un entorno sano, sin pensar que necesitamos alcanzar una justicia socio ecológica, que señale estas profundas inequidades en la apropiación de la naturaleza, donde el 1% de la población que son los más ricos del planeta, dejen de despojar nuestra naturaleza”.

Desde Cáritas Ecuador, defendemos la madre tierra

Para la Iglesia el cuidado de la casa común es muy importante. A través de Cáritas Ecuador varios son los esfuerzos que han sumado acciones concretas para su cuidado. Acompañamos constantemente a las comunidades más afectadas por los desastres ambientales provocados por la negligencia estatal, la ambición y la corrupción.

Hoy hacemos un llamado a las autoridades a tomar acciones concretas para su cuidado y protección, porque por más acciones que hagamos desde las organizaciones de la sociedad civil, si el Estado no convierte acciones concretas en políticas públicas y defensa de los derechos de las comunidades afectadas, nosotros seguimos arando en el mar. La justicia está manchada por la corrupción y los intereses políticos y económicos. NO MÁS IMPUNIDAD!

A continuación compartimos el video documental Comunidades Invisibles. El video muestra la realidad de las comunidades afectadas por las graves consecuencias de los derrames de petróleo en la Amazonía Ecuatoriana. Hace dos años atrás, un derrame de crudo en la región amazónica ecuatoriana dejó serios daños socioambientales y causó una serie de violaciones a los Derechos Humanos en varias comunidades de Orellana y Sucumbíos. Durante años, estas comunidades han permanecido invisibles a los ojos de un país que ha priorizado la explotación de sus tierras y de sus vidas. Hoy queremos visibilizar a esas comunidades invisibles. Cáritas Ecuador camina junto a ellos, este video es parte del trabajo que se realiza en la Amazonía ecuatoriana.

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