Biodiversidad en peligro

“’La hermana nuestra madre tierra’ es nuestra casa común”[1]

“El ambiente natural (...) es un don de Dios para todos, y su uso representa para nosotros una responsabilidad para con los pobres, las generaciones futuras y toda la humanidad (…). El creyente reconoce en la naturaleza el maravilloso resultado de la intervención creadora de Dios, que el hombre puede utilizar responsablemente para satisfacer sus legítimas necesidades –materiales e inmateriales- respetando el equilibrio inherente a la creación misma”. Caritas in Veritate No. 40, Benedicto XVI

La Creación

El Día Internacional de la Diversidad Biológica 2015 ha escogido como tema “Biodiversidad para el desarrollo sostenible”. Se celebra hace más de 20 años, animado por la ONU. La Pan Amazonía es el bioma más diverso del mundo. Ecuador forma parte de este bioma, que incluye pueblos ancestrales en donde la Iglesia ha tenido Misión por varios siglos. La Tierra es un don divino para todas y todos.  La Amazonía está en peligro.

El desarrollo es sostenible sí y solo sí está regido por la ecología humana: “…También es la preocupación por el debido equilibrio entre dar y recibir en el ecosistema, entre usar y preservar la naturaleza que debe mantenerse en la casa común del medio ambiente, el respeto a los ciclos y el orden de la creación, para que todos los seres vivos podamos vivir en plenitud” (Carta Pastoral sobre Medio Ambiente y Desarrollo humano, Bolivia, 2013).

Justa preocupación

Es tan grave y urgente la situación ambiental del planeta, que Su Santidad prepara su primera Encíclica sobre el medio ambiente, un hecho sin precedentes en la historia de la Iglesia. Será una mirada que, desde un enfoque ecoteológico, nos recuerde que Dios hizo la Tierra para todas y todos, que debe ser cuidado el medio ambiente y repartir justamente la propiedad de la tierra.

¿Qué es un bioma, qué es biodiversidad?

 “Un bioma está formado por un conjunto de ecosistemas típicos o característicos de una zona biogeográfica. Está definido a partir de su vegetación y de las especies animales que predominan”.  Un bioma representa las características ecológicas de una zona, regional o continental. El clima y el suelo determinan las condiciones ecológicas a las plantas y animales. Un bioma contiene varias ecozonas y ecosistemas. La selva amazónica forma parte del gran bioma de la selva, específicamente la selva tropical densa. Los  biomas se clasifican en dos grandes grupos: acuáticos y terrestres.

Existen siete grandes biomas terrestres:

  • La tundra: en Alaska, Siberia, Groenlandia y norte de Europa y Canadá; zonas de Chile y Argentina; temperaturas entre los -28°C y -70°C. Carece de árboles, hay plantas bajas más de 400 especies de flores. Habitan renos, zorros árticos, caribús, liebres, lobos, halcones, focas, lobos marinos y osos polares. Incidencia humana: caza indiscriminada de algunos animales. Prospecciones y explotación petrolera; minería contaminante.
  • La taiga o bosque de coníferas: limita al sur con la tundra y abarca regiones de Rusia, Canadá, Europa y Alaska. Temperatura entre los 0°C y los 5°C. Es la mayor maza forestal del planeta, lleno de pinosExiste el lince, el oso pardo, el lobo, el alce, mamíferos, halcones y búhos. Incidencia humana: tala descontrolada que pone en peligro especies animales. La marta y el visón están en peligro de extinción.
  • Los bosques: poseen gran cantidad de árboles y diversidad de especies de flora y fauna; por esta razón los bosques son clave para la biósfera del planeta. Los principales bosques están en Rusia, China, Brasil, Norteamérica, El Congo y Australia. Hay bosques tropicales cercanos a la línea ecuatorial y su suelo es pobre. Es rico en aves, insectos, linces, pumas, zorros y lobos. Hay 3 o 4 especies por kilómetro cuadrado. Incidencia humana: inmensos asentamientos humanos y carreteras, que contaminan.  Tala clandestina sin planes de reforestación.
  • La selva: posee árboles muy altos y fauna y flora muy diversa. Cubre apenas el 6% de la superficie planetaria. Hay selva en América, Asia, África y parte de Oceanía. La más importante, por su biodiversidad y su función productora de aire es la Amazonía. Incidencia humana: la trataremos más adelante.
  • La pradera: se ubica entre la selva y el desierto. Hay praderas en América del Norte y Sur, en África del Sur, en Eurasia Central y en Australia. Temperatura media de 21°C., con intensas lluvias. Abundan las gramíneas, el girasol, el juncal, los índigos y el trébol. La habitan más de 80 especies de animales y 300 especies de aves. Es una tierra fértil, y se cultiva en muchos lugares. Incidencia humana: Monocultivos, abonos químicos, contaminación y extinción de fuentes de agua. Residuos sólidos, contaminación ambiental. Las praderas naturales están prácticamente desaparecidas.
  • La sabana o pradera tropical: está ubicada en América del Sur, Australia e India. En Brasil, Colombia y Venezuela ocupan más de 2.5 millones de kilómetros cuadrados. Hay épocas de lluvia y de sequía. La vegetación es rica, con arbustos, gramíneas, matorrales y escasos árboles. Los mamíferos son fuertes y las aves tienen inmensas alas para migrar. Incidencia humana: Sufre la caza furtiva descontrolada que pone a muchas especies en peligro de extinción. Se dedican inmensas hectáreas a la siembra, con monocultivos y abonos químicos.
  • El desierto tiene temperaturas extremas (57°C. a -10°C.) y lluvias escasas. Está distribuido en diferentes latitudes del mundo. Hay desiertos en África, Australia, Arizona, Norte de México, Suramérica y parte del Asia Central. La escasa fauna y flora se ha sabido adaptar. Reinan los cactus, las palmeras y los nogales y abundan las bromelias. Las serpientes, los escorpiones, las tarántulas, los buitres, los coyotes y los camellos han sabido adaptarse al clima. El único sustrato es la arena. Incidencia humana: El petróleo abunda en muchos desiertos, generando contaminación.

La biodiversidad es la variedad, el surtido, la gran cantidad de seres vivos diferentes en las plantas y en los animales. El bioma amazónico es el más rico en biodiversidad a nivel mundial.

¿Qué es la Amazonía?

El bioma amazónico (recordemos que forma parte del gran bioma de la selva) se caracteriza por su humedad, es caluroso, llueve constantemente y tiene ríos caudalosos con grandes crecidas en determinadas épocas. La vegetación posee inmensos árboles y plantas trepadoras, y gran cantidad de vertebrados e invertebrados.

Abarca toda la cuenca del río Amazonas. Mide más de 7.8 millones de kilómetros cuadrados y cinco millones y medio de ellos conforman el bosque tropical más extenso y denso en vida del mundo; abarca el 43% de América del Sur. Nueve países hacen parte de este bioma único, ahora en inminente peligro. En otro lenguaje, la Amazonía es un paraíso en peligro de extinción.

Diversidad de pueblos amazónicos:

  • 33 millones de personas (70% urbana y 30% rural)
  • 3 millones de indígenas, 385 pueblos indígenas
  • 240 lenguas habladas y 49 familias lingüísticas
  • Más de 1.000 quilombolas (comunidades afrodescendientes en la amazonía brasileña)
  • Millares de campesinos, colonos y pescadores en los 9 países de la cuenca amazónica

Riqueza y biodiversidad de la Pan Amazonía:

  • Más del 30% de la biodiversidad de la Tierra. Más o menos el 30% del stock genético del planeta
  • 1/3 de los árboles del mundo; más de 200 especies de árboles por hectárea
  • 20% del agua dulce de la Tierra, exceptuando la que hay en los polos
  • 000 especies vegetales (gran parte de ellas desconocidas, una farmacia para la humanidad)
  • 500 especies de peces; 1.300 especies de pájaros; más de 300 especies de mamíferos
  • 17 millones de hectáreas de Reservas y Parques Nacionales
  • El río más extenso y caudaloso del mundo (el Amazonas), con 80.000 kilómetros de ríos afluentes, 25.000 de ellos navegables

002

La deforestación puede acabar con este pulmón del planeta.

La deforestación de la Amazonía incide en el efecto invernadero y en el calentamiento global de la Tierra. “Aproximadamente entre el 15 y el 18% del bioma amazónico ha sido afectado por la deforestación. Si el ritmo actual de deforestación continúa, en un período de 15 a 20 años el ecosistema de la región amazónica podría colapsar, se reduciría su habilidad para capturar el carbono de la atmósfera y perturbaría el patrón de lluvias en todo el continente”, según datos de la Fundación Avina.

Para esta misma Fundación, “… el 47% de la superficie total de América Latina está compuesta por área selvática. De las 367 millones de hectáreas de bosques que forman el bioma amazónico, 67 millones ya han sido deforestadas. Estudios indican que el bioma amazónico podría entrar en un proceso que conduzca al colapso una vez pasado el umbral del 20% de deforestación del ecosistema, una contingencia posible dentro de 15 a 20 años, si seguimos al ritmo de la última década”. Casi 300.000 kilómetros cuadrados  de la Amazonía son deforestados anualmente; se talan árboles para exportar la madera destinada a muebles, aglomerados, cartón y papel.

¡Deforestar es calentar más el planeta!

Otros peligros para la Amazonía

Además de la deforestación, la Amazonía enfrenta estos peligros:

  • La cría de ganado implica quemar selva, y las tierras se degradan rápidamente.
  • Los cultivos tradicionales en un suelo no apto para la siembra hace que a la tercera o cuarta cosecha los nutrientes se extingan, sobre todo con la soja. En la Amazonía ecuatoriana ya hay “desiertos verdes”, monocultivos inmensos.
  • La construcción de carreteras en la selva atenta no solo contra la fauna y la flora, sino con la vida y la cultura de los pueblos nativos. El caso TIPNIS en Bolivia y la lucha indígena por echar atrás el proyecto necesita apoyo internacional.
  • Las presas hidroeléctricas matan peces migratorios -delfín rosado amazónico-. Se hacen hidroeléctricas sin consultar a los pueblos que la habitan.
  • La minería libera mercurio y otros venenos, en una mueva fiebre del oro, acabando con la vegetación, con los animales y atrayendo a cientos de miles de colonos/mineros con su respectivo impacto cultural.
  • La extracción del petróleo. Ecuador ha sido víctima de gran contaminación por causa del “oro negro”. El impacto cultural y social del petróleo en nuestro Oriente es cada vez más incierto.

El impacto de la “civilización” sobre estos pueblos indígenas y afrodescendientes pan amazónicos es serio. Hay organizaciones sólidas que defienden sus culturas y territorios, pero también hay gran número de pueblos que se han asimilado, perdiendo identidad, siendo explotados y discriminados; se ha roto su tejido social ancestral.

Toda esta destrucción de la vida natural y humana es en aras del “desarrollo”. ¿Es posible un desarrollo sustentable, como intenta convocar la ONU en este Día? Acaso la ONU nos está diciendo que la biodiversidad es vital para un desarrollo sustentable? De ser así, tenemos que parar ahora, porque estamos matando la biodiversidad de este privilegiado territorio.

Invitamos a nuestras lectoras y lectores a informarse del trabajo misionero de la Iglesia y de la Red Eclesial Pan Amazónica (REPAM) en defensa de  las culturas y la vida en la Pan Amazonía, como custodias de la Creación). Aquí debemos colocar los links y, sobre todo, invitar a abrir la presentación del Equipo Itinerante “Visión de conjunto y caracterización de la PAN-AMAZONÍA; perspectiva de acción pastoral” que me parece excelente. El Manual puede ir aquí, o al final, con los TIPS…

Tips para conservar la biodiversidad

La biodiversidad no es un tema ajeno a nosotros, pero es cierto que la ciudad nos encierra la mirada y no nos deja apreciar la cadena delicada y compleja de la reproducción de la vida en nuestro planeta, para ello:

Energía: Desconecta tus aparatos electrónicos si no los estas utilizando, porque si no consumen hasta el 10% de la electricidad de un hogar.

Agua: Evita derrochar el agua cuando te bañas, lavas la ropa, los platos, el auto. Busca reutilizarla y colocarla en las plantas, recoge el agua lluvia para ello.

Aire: Toma conciencia de la huella de carbono (emisión de gases) Cuida el aire que respiras plantando un árbol. Purifican el aire, combaten el calentamiento global, evitan la erosión y desertificación de los suelos, protegen la biodiversidad y cuidan el agua.

Tierra: Cada dólar que gastas en productos desechables contribuyes a que se produzca más basura no reciclable, aportas a la emisión de altas cantidades de gases tóxicos y destruyes un poco más esta casa grande donde vivimos.  Incorpora las 4R en tu vida: Reduce, Reusa, Recicla y

Redimensiona. ¡Piensa como un Custodio de la Creación!

Piensa antes de comprar artículos de madera y aglomerados. Ahorra papel y cartón, pues son árboles muertos. No te olvides de revisar nuestro manual de manejo de residuos para que puedas contribuir con la defensa de nuestra casa grande.

“Una selva sin la otra no tiene solución”

Imágenes vía papeldeparede y ecoosfera.


[1] Francisco de Asís. Cántico de las Criaturas 9, tomado en Aparecida No. 140

No hay comentarios

Agregar comentario