Es el lema de la duodécima caminata de Quito a Coca, que desde el 2007 el Vicariato Apostólico de Aguarico realiza y que este año se cumplirá del 9 al 20 de julio.

Esta caminata tiene como motivadores a Mons. Alejandro Labaka y la hermana Inés Arango quienes murieron lanceados en la Amazonía Ecuatoriana por defender la vida de los pueblos no contactados y que este año se celebra los 31 años de la muerte martirial de estos dos misioneros que entregaron su vida.

Para el hermano Txarly Azcona, responsable de la Pastoral Social del Vicariato de Aguarico, los dos misioneros siguen siendo la voz profética de defensa de la vida, de los pueblos y de la Amazonía por lo que esta caminata quiere visibilizar la defensa de la vida que está en riesgo y que estos pueblos resisten y quieren vivir con esperanza.

Los doce días de caminata, constituyen un desafío para continuar con el sueño de justicia de armonía y fraternidad entre quienes viven, quieren vivir y tienen necesidad de dignidad y esperanza, es el reclamo de caminar desde Quito a Coca con el deseo de visibilizar a los pueblos amazónicos.

La explotación petrolera y maderera sigue arrinconando y negándoles una vida digna a los pueblos no contactados, por lo que la iglesia misionera hace un llamado a despertar y poner en marcha para cuidar la Amazonía y la Casa Común.

Lo que se pide a los caminantes es preparar: el espíritu, los pies, el corazón, la mente, la espalda y el bolsillo, menciona el hno. Txarly Azcona, quien destaca que es importante leer la Crónica Huaorani, para cumplir la caminata.

“Caminamos con Alejandro e Inés. Caminamos como misioneros de la paz, caminamos para defender la vida. Caminamos para que todos tengan vida, porque existen y quieren vivir”.

CategoryAmazonía
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