Tras el terremoto del sábado 16 de abril, las Cáritas parroquiales y pastoral juvenil del Vicariato de Esmeraldas se activaron. El trabajo del voluntariado se ha hecho presente para ir en ayuda de las hermanas y hermanos de las comunidades de Chamanga y Muisne, una de las zonas más afectadas de la provincia verde, así nos cuenta Isabel Padilla, responsable de la Pastoral Social Cáritas Esmeraldas.

Al momento el Vicariato coordina con algunas Ongs que trabajan para la Iglesia y con la Universidad Católica, quienes han hecho una primera intervención en llegar a estas comunidades, con la ayuda humanitaria que requiere la población más afectada en estos momentos.

Se a abierto un centro de acopio para recibir la ayuda que llega desde distintos lugares, y es en la Parroquia Cristo Rey que está ubicada en la calle Sucre y 24 de mayo junto a la catedral en la ciudad de Esmeraldas, dice Isabel Padilla, quien agrega que  la asistencia y colaboración desde afuera no se ha hecho esperar.

Lo que se necesita con urgencia en estos momentos son: tanqueros de agua, papel higiénico, fundas para basura, repelente, sábanas, pañales desechables, carpas, fósforos y productos no perecibles.

“Se vivió momentos de mucho susto y miedo, nuestra desgracia pudo haber sido peor menciona Isabel Padilla, pero Dios es misericordioso y en esta ocasión a pesar de que hubo un terremoto tan fuerte, Esmeraldas ha salido se puede decir ilesa, y estamos con  muchas ganas de ayudar y servir a nuestros hermanos que lo han perdido todo y nosotros como iglesia estamos en la obligación de estar con el hermano más empobrecido.”

Imágenes: La Hora y Metro

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