Se prende una vela que sea Luz que guíe el camino de la Iglesia en su lucha por la defensa de la vida

Se prende una vela que sea Luz que guíe el camino de la Iglesia en su lucha por la defensa de la vida

Este miércoles 24 de abril concluyó el Encuentro Panamazónico “La Iglesia en defensa de la vida: realidad y vulneración de identidades y derechos en la Amazonía”. El encuentro que se caracterizó por la fraternidad, la reflexión y intención de fortalecer la red eclesial en defensa de la Amazonía, finaliza con un comunicado que quiere guiar el camino de la acción social de la Iglesia del Ecuador.

En el cuarto punto, este comunicado a la sociedad se refiere al caso Huarani-Taromenani: “Tanto la Constitución ecuatoriana, como las políticas públicas y las normativas que se vienen desarrollando bajo su amparo, constituyen, en principio, un marco favorable para promover la defensa de la naturaleza y el buen vivir de la ciudadanía y de los pueblos. Constatamos, sin embargo, que el ecosistema amazónico ecuatoriano, ya muy debilitado, corre un grave riesgo de deterioro irreversible como consecuencia de los nuevos proyectos de producción petrolera y minera. Ello tiene importantes consecuencias, no solo para el ecosistema, sino también para la vida de los pueblos amazónicos y sus culturas. Hechos como las recientes y trágicas muertes en las comunidades Waorani y Taromenane, sumadas a otras que se han venido produciendo de campesinos y trabajadores en la misma zona, nos indican que los derechos, formalmente reconocidos, no son suficientemente protegidos. No estamos siendo capaces de defender la vida de los pueblos no contactados y de quienes les rodean. Denunciamos la falta de investigación sobre muchos de estos hechos de violencia, la ausencia de un control efectivo de armas, y el fracaso de las medidas cautelares adoptadas para defender a estos pueblos y buscar formulas de dialogo y convivencia pacífica.”

A través de este comunicado, los 146 participantes del Encuentro Panamazónico, provenientes de 12 países, al unísono, invitan a  “una convivencia pacífica entre todos los pueblos y habitantes de la Amazonia. Pedimos que se detenga este desangre en la selva, ocasionado por presiones de todo tipo y por poderosos intereses para los cuales los pueblos desprotegidos son meros obstáculos para el mal llamado desarrollo”.

Ver el comunicado completo: COMUNICADO FINAL

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