En la región amazónica, la iglesia también está presente en esta emergencia sanitaria por el COVID-19, tal como nos comenta Verónica Carrión, Coordinadora del Área de Movilidad Humana, de la Pastoral Social Cáritas Aguarico.

Las familias que están siendo asistidas en estos momentos son las más necesitadas, se les brinda kits de alimentos y limpieza, hoy estas familias migrantes no tienen la posibilidad de salir a trabajar, pues la mayoría realiza ventas ambulantes y viven de las mismas, por lo que la situación es complicada para las decenas de familias que sobreviven del comercio informal.

A los sectores más alejados y de las periferias se les ha dado mayor prioridad, ahí viven personas de la tercera edad, discapacitados y niños menores de 12 años, a ellos se les ha tomado en cuenta en estos tiempos de emergencia, toda vez que los miembros son entre cinco y seis personas.

Por ahora la única organización que está asistiendo a las familias en esta emergencia es Cáritas, pues la ayuda humanitaria no se ha parado. Es importante tomar en cuenta que la solidaridad en estos tiempos es vital para las decenas de familias vulnerables, sostiene Verónica Carrión.

“No podemos lavarnos las manos de nuestra responsabilidad hacia los pobres, los ancianos, los desempleados, los refugiados, los proveedores de salud, en realidad, por todas las personas, la creación y las generaciones futuras. Rezamos por el poder del espíritu santo y que el amor genuino por todos pueda surgir de todos los corazones humanos mientras enfrentamos esta emergencia”

Card. Luis Tagle Presidente Caritas International.

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