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El Vicariato Apostólico de Aguarico, la Pastoral Social Cáritas, organizaciones sociales, religiosas/os, mujeres, jóvenes y lideres de las comunidades afectadas por los derrames de petróleo y la minería ilegal, protagonizaron este viernes 10 de marzo una marcha en defensa de la vida y en contra de la minería ilegal.

La marcha pacífica arrancó desde el Parque Central de la ciudad de El Coca, recorrió las principales calles de la ciudad, haciendo sentir la voz de las comunidades afectadas por la presencia de la minería ilegal. Con pancartas, consignas, cornetas y música, los marchantes hicieron escuchar su voz de protesta y rechazo en contra de los efectos que deja la minería.

“Somos pueblo en resistencia”, “Orellana libre de minería”, “Riqueza para pocos, pobreza para muchos, no a la minería ilegal”, “La vida es primero, fuera proyecto minero”, son algunas de las frases que se escucharon durante todo el recorrido de la marcha.

 

Los marchantes llegaron hasta la sede provincial de la Fiscalía General del Estado, para entregar un manifiesto, así como botellas con agua contaminada producto de la minería ilegal que afecta a los ríos: Punino, Payamino y al agua potable que consume la ciudad de El Coca.

Mons. Adalberto Jiménez, obispo del Vicariato Apostólico de Aguarico, manifestó que, “La fiscalía debe comprometerse para que la contaminación ambiental por la minería ilegal no avance. Como Iglesia y ciudadanía, venimos junto a las comunidades a decirle ¡NO a la minería ilegal!.  Yo le pregunto al señor fiscal, ¿dejaría que su hijo tome agua contaminada con mercurio?, traemos pruebas de agua contaminada, de la orden para que retiren las maquinarias de los ríos Punino y Payamino”.

Tras dejar el manifiesto en la Fiscalía Provincial, la marcha se trasladó a la gobernación, fueron recibidos por Esperanza Bustamante gobernadora de Orellana, la representante salió de su despacho y les atendió, en su intervención indicó: “La minería ilegal es un delito y tiene que sancionar la Policía Judicial y Fiscalía, las personas que hacen minería ilegal son delincuentes, criminales”.

También Ubaldo Ajón, miembro de la comunidad San José de Coca, señalo “Queremos un fiscal que nos haga justicia para el pueblo de Orellana, no a la minería ilegal, porque es riqueza para pocos y pobreza para muchos, nos encontramos preocupados por el agua contaminada que estamos tomando”.

La marcha pacífica que concluyó en la gobernación de la provincia, estuvo coordinada por el Vicariato Apostólico de Aguarico, que manifestó: “Este es un día de esperanza, de lucha, de levantar la voz en defensa de la vida, en defensa del agua limpia de nuestros ríos y un reclamo masivo por el agua en nuestras zonas urbanas, cuyas bombas de captación están precisamente en los ríos contaminados. Estamos con ustedes hermanos”.

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