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Desde diciembre de 2020 se incrementó el ingreso de refugiados y migrantes venezolanos por pasos informales en la frontera colombo-ecuatoriana, provincia del Carchi, llegando alrededor de 35.000 ingresos en enero de 2021 (GTRM Tulcán). Como consecuencia, también se incrementó el tránsito hacia la ciudad de Huaquillas (frontera sur) de población venezolana que busca llegar a Perú y países del cono Sur.

Pese a la necesidad inminente de una respuesta humanitaria a esta migración forzada desde finales de enero del 2021 existe una militarización de la frontera entre Ecuador y Perú. La presencia masiva de fuerzas armadas impidiendo el tránsito de caminantes hacia Perú (también por pasos irregulares – las denominadas trochas) ha creado una situación de emergencia humanitaria en la ciudad de Huaquillas.

Mediante una evaluación rápida realizada por Cáritas Ecuador en la ciudad de Huaquillas del 08 al 12 de febrero se pudo observar que las necesidades de la población en movilidad humana son agudas y con altos riesgos para migrantes, pero también para la población local pues la infraestructura de la ciudad no está en capacidad de albergar un masivo número de personas que hoy por hoy se encuentran en esta localidad.

Entre las principales características de la población en movilidad humana con la que nos encontramos, se evidencia la presencia de población vulnerable, tal es el caso de mujeres embarazadas, bebés lactantes, núcleos familiares con presencia de niños y niñas menores de 5 años, adultos mayores y personas con discapacidad.
Mediante relatos de las personas en situación de movilidad humana se identificaron graves riesgos de protección tales como:

  • Abuso de poder y actos de corrupción por parte de las fuerzas públicas de seguridad peruana, entre los que se incluye el cobro de entre $30 a $50 por persona para permitirles pasar en algunos puntos fronterizos; y, el uso desmedido de la fuerza contra civiles desarmados incurriendo incluso a devoluciones forzadas de migrantes en la frontera.
  • Falta de acceso a información sobre procedimientos especiales de cruce de fronteras y derechos de personas en situación de movilidad humana.
  • El limitadísimo acceso a servicios y cobertura de necesidades básicas para la subsistencia y dignidad de las personas como: salud, alimentación, higiene, agua y vivienda.

La falta de recursos y voluntad política por parte de las autoridades y del sistema público para afrontar esta emergencia está generando que esta situación ponga en riesgo a hombres, mujeres, niñas y niños migrantes, no solo por el contagio de covid-19, sino también por dejarlos expuestos a otros riesgos epidemiológicos con un sistema de salud saturado y desfinanciado sin recursos humanos ni materiales.

Es necesario que los gobiernos prioricen la dignidad y la vida de los seres humanos por sobre políticas migratorias seguritistas, que como históricamente se ha demostrado, lejos de reducir la migración de las personas, lo que provoca es la precarización de su situación, poniendo en riesgo su vida y las de sus familias, exponiéndose a varios peligros como las redes de trata y tráfico de personas, afectaciones a su salud y el crimen organizado.

Mientras tanto, desde Cáritas Ecuador seguiremos acompañando a los hermanos y hermanas migrantes forzados/as, según nuestras posibilidades, además continuaremos acompañándolos en la restitución y protección de sus derechos. Pero así mismo, exigimos al Estado Ecuatoriano y las autoridades locales a buscar mecanismos de atención a esta población a fin de garantizar su vida y su dignidad permitiéndoles acceder a derechos básicos como seres humanos.

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